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Verano 2003
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La oración de una madre es escuchada
Padre José, M.I.C.

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Padre Casimiro Chwalek, MIC Padre José
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Nada nos conmueve como un niño que nos necesita; queremos darle todo lo necesario para que pueda salir adelante en la vida. Ahora me gustaría compartir con usted una historia muy conmovedora acerca de un niño que sufrió una herida muy grave, que se curó gracias a la oración de su madre y por la intercesión del Venerable Siervo de Dios, el Padre Estanislao Papczynski, el sacerdote que fundó la Congregación de los Marianos de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María y de que le platiqué en el último número de esta revista.
Esta historia increíble tuvo lugar en Polonia durante los años 80 del siglo XX, y la madre que la narra se llama María Matka. Tomé su historia de una colección de cartas que cuentan las gracias recibidas por la intercesión del Venerable Siervo de Dios Estanislao Papczynski, la cual se publicó en inglés hace un par de años.
En sus propias palabras, he aquí la historia de María:
El 9 de junio, mi hijo de cuatro años de edad, Leszek, se cayó del segundo piso de nuestro edificio de apartamentos, y su cuerpecito quedó inmóvil sobre los adoquines de la calle. Rápidamente perdió la consciencia y brotó sangre de su boca y nariz; era evidente que hubiera sufrido una herida grave al cerebro, y fue trasladado de inmediato en ambulancia a un hospital cercano.
Cuando el doctor examinó a mi hijo en la sala de emergencias y me dijo que no le quedaba esperanza de su recuperación, la desesperación inundó mi alma. El doctor me dijo que el corazón de mi niñito estaba a punto de pararse, y me dijo que volviera en una hora para ver si todavía vivía.
A las seis de la tarde ese mismo día, fui a nuestra iglesia para pedir una misa por mi hijo Leszek, y también pedí la intercesión del Venerable Siervo de Dios Estanislao Papczynski, quien siempre había sido un intercesor especial para nuestra familia. El sacerdote puso la misa para las 6:30 de la mañana siguiente. Por la noche, la familia entera empezó a rezar una novena al Padre Estanislao, comenzamos a las 8 de la noche. A las 9:00, mi esposo fue al hospital para estar con nuestro hijo.
Cuando mi marido llegó al hospital, descubrió que nuestro hijo se había mejorado bastante, y hasta había hablado con algunos del equipo médico, aunque seguía con mucho sueño y estaba en un estado semiconsciente. Aunque estuvimos muy agradecidos por el mejoramiento, seguimos pidiéndole al Padre Estanislao por un milagro. Entonces, alrededor de la medianoche, Leszek se despertó y pudo hablar sensatamente del accidente; tuvo que quedarse en el hospital por dos semanas más, pero su recuperación fue tan rápida e inesperada que todos lo creían un milagro.
Mientras contemplo lo que nos pasó, estoy consciente de que el Padre Estanislao tenía un papel muy importante en la protección de mi hijo Leszek, aún en el momento de su nacimiento. Lo que pasa es que mis tres hijos que nacieron antes de Leszek llegaron a este mundo tras unos partos largos y muy difíciles. Por estas experiencias, cuando estaba embarazada con Leszek, tenía mucho miedo, así que empecé a rezar una novena al Padre Estanislao poco antes del día determinado de su nacimiento. Hasta la partera, quien me conocía bien y me había ayudado en mis tres partos anteriores tenía miedo de que hubiera complicaciones, y no sabía qué hacer para consolarme. Afortunadamente, contaba con la ayuda del Padre Estanislao.
Cuando llegó el día de nacimiento de mi hijo, recuerdo estar en la sala de parto con la partera a mi lado. Al principio estábamos muy nerviosas, pero con el paso del tiempo, nos dimos cuenta que no había ninguna evidencia de las complicaciones que yo había sufrido anteriormente. Mi cuarto hijo, Leszek, llegó a este mundo sin dificultad y casi no sentí dolor durante todo el parto.
Durante los momentos preciosos justo después de su nacimiento, llorando de alegría, lo estreché en mis brazos, derramándole una lluvia de besos y mimos.
¡Gracias, Padre Estanislao, por la bendición de la vida de mi hijo!
Espero que Ud. se sienta tan conmovido como yo después de leer esta historia. Querido lector, le invito a buscar la intercesión del Padre Estanislao por sus amigos y seres queridos que necesitan la ayuda de Dios haciendo esta oración:
Oh Dios, Padre Misericordioso, Tú que infundiste tanto celo por hacer obras de misericordia corporales y espirituales en el corazón de Tú Siervo (Estanislao/Casimiro), concédeme por su intercesión las gracias de _______________.
Si tiene una historia que quiera compartir con nosotros, le invito a que me escriba. Me despido de usted rogándole al Padre Estanislao que lo cuide y lo bendiga por medio de su intercesión.
Suyo en Jesucristo, Padre José, MIC Director
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